Slider

miércoles, 5 de abril de 2017

Primeras crónicas de Ainhoa

Llegada y primer día
Todo el viaje salió muy bien, llegué a la casa sobre las 20:00 más o menos, y después de que la madre me presentara a su pareja e hijo (de 13 años), me enseñó la casa y mi habitación. Me explicó lo que ella sabía más o menos del lugar en donde me tocaba trabajar (ya que tuvo una estudiante que trabajó en el mismo lugar).
A la mañana siguiente la madre me acompañó a la parada del bus y me dijo dónde tenía que bajar. Al chofer le tienes que pedir por favor que te deje en la entrada del lugar, porque si no la parada está más adelante, y como el lugar está en la mitad de ninguna parte tienes que ir andando por la carretera y es muy peligrosa ya que los coches van a mucha velocidad y no hay arcén ni apenas espacio para caminar.
En cuanto llegué al trabajo y apareció mi supervisora, fuimos a la zona del bar/restaurante porque ella quería hablar conmigo para conocerme, y luego me dijo que también era para comprobar cómo era mi inglés (dijo que era excelente, la madre también lo dijo, y así comprobé que son educados hasta para mentir).
Después de la charla que tuvimos, otra de las compañeras de recepción me enseñó todo el hotel: habitaciones, todo lo relacionado con el golf, el spa… y me dio la blusa que usan todas las recepcionistas.
Tengo derecho a usar las instalaciones gratis, y el los tratamientos tengo descuento por ser del staff. También tenemos un presupuesto máximo de 6£ para comer. Pedimos en el bar la comida en las horas que nos corresponden. Si nos pasamos del precio, pagamos la diferencia.
Las últimas tres horas, me las pasé revisando el check in de todo el mes (92 hojas, 376 reservas). Tenía que comprobar que estuvieran los datos necesarios, la forma de pago, habitación correcta…

Viernes 31
Sigo trabajando con el check in, y no paran de ofrecerme comida porque dicen que estoy muy delgada y que si me pongo de perfil voy a desaparecer y no me van a ver los clientes que vengan a recepción.
Estos tres días me  los he pasado en recepción junto a otra chica que es un año mayor y lleva trabajando en el hotel 3 años. Es a ella a quien pregunto cuando tengo alguna duda con el check in.
Me dejan salir un poco antes de mi hora porque si no, no llego a la parada del bus y tengo que esperar otras 2 horas más al siguiente, que es lo que me pasó el primer día. Da miedo ir hasta la parada, porque la carretera es una recta bastante larga y los coches van a una velocidad increíble, y tenemos que ir todos con un cuidado porque al ser los carriles tan estrechos, los coches apenas se pueden apartar para no pisarnos.
Me han enseñado a como codificar las tarjetas que se usan para abrir las puertas de las habitaciones, y también me han enseñado en dónde tengo que meter cada una de ellas. Algunos clientes vienen a jugar al golf, y tienen su carrito, por lo que también tengo que poner la llave correspondiente del carrito y de los vestuarios. Hay muchos clientes que también vienen simplemente al spa a hacerse algún tratamiento o masaje.
Lo que sí que me ha sorprendido es la cantidad de dinero que se mueve en el lugar, y que la mayoría (por no decir todos) de los clientes se gastan tranquilamente alrededor de 800£ en dos días, y al final vuelven a recepción a pedir algún día más o a por algún extra. Como por ejemplo hoy, ha venido un cliente que llevaba ya tres días y que quería volver a reservar otros dos más, eso le costaba 674£ (sin contar lo que le puedan cobrar en el golf), y decía que era barato y no se lo ha pensado dos veces antes de sacar la cartera.
Primer finde
Me han invitado a ir con ellos a Brixham a pasar el día. Paseamos por el pueblo, y el rompeolas, que era el principal motivo por el que ellos iban, ya que en dos semanas es el cumpleaños de su hijo Costa, y estaban buscando un lugar para pescar.
Comimos en un bar que estaba en el mismo puerto. Teníamos intenciones de seguir visitando el pueblo, pero como de repente empezó a jarrear y un viento bastante fuerte, decidimos marcharnos.
El domingo también me invitaron a ir con ellos. Primero fuimos a buscar a la abuela en Torquay, y de ahí fuimos a un pueblo cercano, a una especie de ‘’granja’’ en el que había todo tipo de plantas y animales. Nos pasamos como unas tres horas hasta que nos entró hambre. Fuimos un momento al supermercado a comprar algo para picar, y como hacía un sol increíble, fuimos a una zona de picnic a comer, y aprovechamos el momento para dar un paseo por la pradera.
 







 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

 
 
Blogger Templates