Estas últimas semanas en el hotel están siendo
una locura, se nota que se acerca el verano porque es un no parar.
Esta semana ha venido un inspector para una
evaluación. Todo el mundo y todos los managers estaban con los nervios de
punta, ya que estaba el título de Best Western en juego. El jefe nos dijo qué
cosas debíamos decir, para que no se nos olvidaran, ya que eso restaría puntos.
Parece ser que encontró varias cosas que según
él hay que cambiarlas, y algún que otro error o fallo, pero que estuvo todo muy
bien. Por lo que al día siguiente nos trajeron donuts y apple pie para todos.
También tuve que hablar por teléfono con un
español que tenía que hacer una entrevista de trabajo para trabajar en
limpieza, y como el hombre no hablaba muy bien inglés, el jefe vino a buscarme
para que pudiera traducirles a los dos. Así que estos días también he estado
haciendo de intérprete de llamadas y de emails entre el jefe y el hombre.





No hay comentarios:
Publicar un comentario